Abbey Road se convirtió en una de las calles más famosas del mundo a raíz de que los Beatles se fotografiaron ahí para la portada de un álbum del mismo nombre. Inesperadamente, la imagen inmortalizó también la figura de un hombre que veía la escena con asombro. El hombre que aparece al fondo de la imagen se llama Paul Cole, y se encontraba en Abbey Road por mera casualidad. Así se volvió famoso de la noche a la mañana. En una entrevista para el Diario Scripps Treasure Coast, en 2004, Cole explicó qué hacía ahí en ese preciso momento. Comentó que estaba de vacaciones en Londres con su esposa y que se negó a entrar a un museo más. “Le dije (dirigiéndose a su esposa): ya vi suficientes museos. Tú entra, tómate tu tiempo y da una vuelta. Yo me quedo acá viendo qué pasa afuera.” Por ese entonces Cole era residente de Deerfield Beach. Estacionada afuera había una camioneta de policía de color negro. “Me gusta entablar conversaciones con la gente”, aseguró Cole. “Caminé afuera y el policía estaba sentado en el auto. Solamente le saqué conversación. Le pregunté sobre la ciudad de Londres, el control del tráfico y cosas de ese estilo. Quemaba el tiempo del día”. Paul Cole comenta que eran las 10 de la mañana y no sabía que justo a esa hora el fotógrafo Iain MacMillan estaba en una escalera en medio de Abbey Road, fotografiando a los cuatro Beatles mientras caminaban en fila india. John Lennon llevaba su famoso traje blanco, Paul MacCartney iba sin zapatos. Capturar la imagen tomó 10 minutos en total. “En una de esas, miré para arriba y vi a estos tipos cruzando la calle como una fila de patos”, recordó Cole. “Los llamé ‘puñado de locos’, porque se veían radicales para la época. En esa época no se caminaba descalzo en Londres”. Cerca de un año después, Cole vio por primera vez la portada de Abbey Road entre la colección de discos de su familia. De hecho, su esposa estaba aprendiendo a tocar “Something”, de George Harrison, en el órgano. Tuvo que verla dos veces. “Tenía puesto un saco deportivo nuevo y había conseguido esos lentes justo antes de irme”, dijo. “Tuve que convencer a los chicos de que ese era yo por un momento. Les dije, ‘Saquen la lupa, chicos, y van a ver que soy yo”. Paul Cole falleció en 2008, a sus 96 años de edad. Se volvió famoso por casualidad y quedó inmortalizado en la portada de Abbey Road de los Beatles.